José Antonio Forzán*
Impera, en el cartel, el color rojo. Esto es evidente. Es el color tradicional de la izquierda. El color de la lucha, de la pasión y de la sangre. Está impregnado en la camisa del candidato, en las plecas, en la tipografía. Es una forma de subrayar el enfoque.
Pero hay un contraste con la idea ya anacrónica del candidato frío. Es la izquierda popular la que sonríe y, por si fuera poco, utiliza una mano con la señal afirmativa (del “No lo mates” del circo romano o del “Me gusta” de Facebook). Esto último, en contraste con la estrella de cinco picos amarilla, que en el contexto, pierde su valor histórico.
“¡Rescatemos nuestro Zacatecas!” en la parte superior, en letras blancas sobre fondo rojo. Habla del estado que se debe salvar, establece la denuncia y hace copartícipes de la responsabilidad mesiánica a los votantes por el partido. Un recurso crítico y emotivo.
Después, el logotipo del partido. El diseño no se aparta del ya visto por mucho tiempo: el logotipo cruzado (¿con una espantosa X?), la fecha del sufragio y la instrucción “Vota así”. No se desprende de lo tradicional ni aporta en nada al conjunto, aunque sí marca una fecha para el ciudadano despistado.
El candidato pretende la naturalidad. No hay más que mirar su alegría, su look coloquial, su buen ánimo. La sonrisa, desde luego, es para la fotografía. Pero se ve como un ciudadano común, como cualquier persona.
Su nombre (repetido también en la página web), quiere dar cercanía. “David” está escrito en letras mayores que el apellido “Monreal”. Integra la estrella y la manita afirmativa en trazos infantiloides, lo que resta credibilidad por lo sobrecargado de los elementos.
La segunda pleca, provoca confusión si se lee de forma continua: “Gobernador / Candidato”. En dos renglones, pero primero ubican al cargo aspirado y posteriormente al real.
Después, en rojo sobre blanco, la página web. La redundancia es evidente en este caso. Los clichés saltan solos. La poca fortuna estética, real. Fácil de recordar por lo común, lo que quizás lo haga funcionar.
Pero hay un contraste con la idea ya anacrónica del candidato frío. Es la izquierda popular la que sonríe y, por si fuera poco, utiliza una mano con la señal afirmativa (del “No lo mates” del circo romano o del “Me gusta” de Facebook). Esto último, en contraste con la estrella de cinco picos amarilla, que en el contexto, pierde su valor histórico.
“¡Rescatemos nuestro Zacatecas!” en la parte superior, en letras blancas sobre fondo rojo. Habla del estado que se debe salvar, establece la denuncia y hace copartícipes de la responsabilidad mesiánica a los votantes por el partido. Un recurso crítico y emotivo.

Después, el logotipo del partido. El diseño no se aparta del ya visto por mucho tiempo: el logotipo cruzado (¿con una espantosa X?), la fecha del sufragio y la instrucción “Vota así”. No se desprende de lo tradicional ni aporta en nada al conjunto, aunque sí marca una fecha para el ciudadano despistado.
El candidato pretende la naturalidad. No hay más que mirar su alegría, su look coloquial, su buen ánimo. La sonrisa, desde luego, es para la fotografía. Pero se ve como un ciudadano común, como cualquier persona.
Su nombre (repetido también en la página web), quiere dar cercanía. “David” está escrito en letras mayores que el apellido “Monreal”. Integra la estrella y la manita afirmativa en trazos infantiloides, lo que resta credibilidad por lo sobrecargado de los elementos.
La segunda pleca, provoca confusión si se lee de forma continua: “Gobernador / Candidato”. En dos renglones, pero primero ubican al cargo aspirado y posteriormente al real.
Después, en rojo sobre blanco, la página web. La redundancia es evidente en este caso. Los clichés saltan solos. La poca fortuna estética, real. Fácil de recordar por lo común, lo que quizás lo haga funcionar.
*José Antonio Forzán es Maestro en Semiótica por la Universidad Anáhuac (Mención Honorífica) y Licenciado en Comunicación por dicha institución. Forma parte de la Asociación Mexicana Estudios de Semiótica Visual y del Espacio, de la Asociación Internacional de Semiótica Visual, de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación, del Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada, el CONEICC y de la Red de Investigadores de la UNAM-FES Acatlán.


