miércoles, 26 de mayo de 2010

La ciudad en constante construcción y afectaciones cotidianas a los ciudadanos

La visita del gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto y del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard para apoyar a los candidatos de la alianza Primero Zacatecas y de la Coalición Zacatecas nos Une, respectivamente, da pie para ver a esos estados desde la óptica de sus ciudadanos.

Conurbe solicitó a dos reporteras de esas entidades a dar su punto de vista sobre la cotidianidad en esos estados.


Jocelyn Gainza*

Tláhuac, DF.- Con sus más de 8 millones de habitantes, esta jungla últimamente amanece con menos cielo y más ruido; se despierta de malas y continúa así hasta que el sol se oculta.

Y ¡cómo no! Si estamos en construcción….todavía. Desde que inició de la administración del buen Marcelo Ebrard, estamos en construcción.

La cosa es que estas construcciones se caracterizan por su escasa planeación y abundantes repercusiones negativas en el andar diario de los chilangos. Dos ejemplos bastan: el Circuito Bicentenario y la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STC).

El primero – antes llamado Circuito Interior – se inauguró en plena recta final de un proceso electoral federal y capitalino hace casi un año (junio del 2009)… ¡y en plena crisis económica!

La construcción de este magno corredor nos tuvo en ascuas durante 14 meses, lapso que los chilangos comunes recordaremos por los intensos congestionamientos automovilísticos, las más de dos horas de camino para llegar a los destinos habituales, los incontables retrasos y uno que otro día de contingencia, por el efecto colateral en materia ambiental.

La ganancia: 30 minutos menos de recorrido y, se estima que, al día de hoy, un millón de personas se beneficien con esta obra que recorre en 42 kilómetros de asfalto 10 delegaciones del DF.

Y como mera acotación, cabe mencionar que haber decidido concretar esta costosísima obra –que costó tres mil 300 millones de pesos– no es la conclusión de un minucioso análisis de evaluación de necesidades o alternativas prioritarias en materia vial del DF, no. Más bien lo que impulsó a nuestro Jefe Ebrard a ponerla en marcha fue lo vistoso que podía ser el resultado a obtener.

El segundo caso: la línea 12 del Metro, la famosa línea dorada – o línea del Bicentenario, como más le guste –, que tendrá una de sus terminales en el corazón de la delegación Tlahuac, al sur oriente de la capital chilanga, y la otra al norte de la misma, en Mixcoac.

Este pequeño monstruo, desde hace casi ocho meses se encuentra en construcción y de verdad tiene conmocionadas a las vialidades que atraviesa.

Y si hace dos años, el tiempo estimado de viaje – con todo y tráfico matutino o nocturno –, a Taxqueña, saliendo desde el centro de Tlahuac y viceversa era de una hora, actualmente éste se ha triplicado.

Hoy en día, esos mismos 60 minutos de recorrido en tiempo, nos permiten llegar tan sólo al entronque con Periférico, porque la Avenida Tlahuac permanecerá prácticamente cerrada por periodo de un año.

Habrá que esperar, y como enunciara Quino a través de la inocencia de su pequeña Mafalda, quién sabe qué le están haciendo confesar a estas pobres calles, a esta ciudad que sigue y sigue en construcción, y nada más no puede termina, para que las (y nos) torturen así.

*Licenciada en Periodismo por la Facultad de Estudios Superiores Aragón, de la Universidad Nacional Autónoma de Mexico (UNAM)